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Lección 1

Introducción a la manifestación somática

LA MANIFESTACIÓN SOMÁTICA

La Manifestación Somática es el acto intencional y premeditado de transformar, liberar o integrar información del cuerpo con la finalidad de manifestar algo en específico.

Como te lo compartí en el bonus del curso, pienso que los seres humanos somos un conjunto de información que emite constantemente (al Universo, quizás) aquello que está siendo en cada momento.

Cuando queremos manifestar experiencias nuevas, necesitamos encarnar una nueva versión de nosotros mismos para emitir otra información. Habitar en ese nuevo estado ininterrumpidamente permite que la realidad exterior se ajuste a la nueva realidad interior y la manifestación ocurra. Cuando interrumpimos este proceso brincando de una realidad a la otra, con indesición, inseguridad y duda, impidemos que la materialización de nuestro deseo se manifieste.

En manifestación consciente el objetivo es reducir la brecha entre la realidad actual y la ideal. Cuando la distancia entre una y otra se acorta, eventualmente ambas realidades se empalman y la manifestación ocurre.

Para que esto pase, uno tiene que: 1) definir una meta o desenlace preferido; 2) identificar qué estado hay que habitar para llegar ahí; y 3) habitarlo lo más posible.

En teoría, esto suena más o menos fácil. La dificultad viene a la hora de la práctica. No estamos diseñados para brincar de una identidad a otra. No estamos diseñados para habitar en un estado que no se siente propio. No estamos diseñados para de repente ser “alguien más”.

Aquí es donde entra la manifestación somática. Mediante la unión del trabajo físico e intelectual, podemos facilitar el proceso de la manifestación consciente, habitar un nuevo estado y expandir nuestra capacidad de manifestar.

 

Mira los siguientes videos para comprender cómo haremos este trabajo de manifestación.

CUÁNDO USAR LA MANIFESTACIÓN SOMÁTICA

De vez en cuando recibo mensajitos de personas diciéndome que no han podido manifestar sus deseos. Aunque no me lo dicen, yo sé que la razón es siempre la misma: no están siguiendo las pistas que reciben del Universo; no están haciendo caso a sus llamados intuitivos.

Para manifestar es indispensable seguir las “pistas”. Hay que accionar. Hay que realizar tareas prácticas y terrenales para lograr un objetivo en el plano terrenal. Sin embargo, algo que poca gente sabe, pero que la manifestación somática considera es que hay personas que no cuentan con la capacidad de tomar acción.

A partir de lo que he estudiado sobre manifestación, el consciente y subconsciente, el cuerpo, y de muchos años de experiencia trabajando con otras personas y conmigo misma, ahora sé que hay personas que no pueden accionar. Debido a sus experiencias pasadas, hay cuerpos que están tan atemorizados, paralizados o asustados con solo pensar en dar un paso hacia adelante, que, sin querer, buscan razones para no tomar acción… y las encuentran.

Este temor parece sutil, pero realmente, la mayoría de las veces, es lo suficientemente fuerte como para impedir el cambio.

Esto es más común de lo que uno se imagina; sin embargo, muchas personas viven avergonzadas y resentidas consigo mismas porque no logran salir de los ciclos viciosos que han conocido desde su infancia, sin entender que es su organismo lo que las mantiene atoradas repitiendo las mismas situaciones una y otra vez.

La manifestación somática resuelve este problema. Mi sugerencia es que la utilices directamente en las áreas de tu vida que quieras cambiar, o que abordes los patrones de conducta específicos que quieras disolver. Considera que la mayoría de las decisiones que tomas a lo largo de tu vida son respuestas automáticas, inconscientes e involuntarias que tienen su origen en las creencias, emociones, expectativas y asunciones que habitan en tu sistema (que a su vez, tienen origen en lo que en algún momento de tu existencia aprendiste). Esta información se almacena en tu organismo y sin darte cuenta, dicta el destino de tu vida.

Lo que hacemos en manifestación somática es entender en dónde está el patrón emocional que causa la resistencia al cambio –y por tanto, a la acción– y liberarlo.

SU ORIGEN

La manifestación somática se basa en el estudio de diferentes pensadores y en mi experiencia personal. Todos están mencionados en la sección de Recursos Adicionales.

Para comenzar, quiero mencionar el trabajo de investigación de Stephen Porges, La teoría polivagal. En su obra, él explica que las señales del cuerpo no viajan únicamente del cerebro hacia abajo, sino que el resto del organismo también envía señales al cerebro. (Ahora se sabe que hay más información que viaja del cuerpo al cerebro, que al revés). Esta transmisión de información sucede mediante un nervio, el nervio vago, que es el más largo del cuerpo y recorre el cerebro, garganta, pulmones, corazón, esófago, hígado, páncreas, riñones, vísceras, útero y vagina, sin mencionar sus otras ramificaciones.

Gracias a que el nervio vago, además de otras funciones, transmite información del cerebro al cuerpo y del cuerpo al cerebro, y está conectado con todos los órganos, los seres humanos somos capaces de reaccionar ante un pensamiento y al revés: percibir un estímulo sensorial para luego interpretarlo racionalmente.

Para explicarme mejor, te voy a poner dos ejemplos. Imagina que estás viendo el celular en tu cama antes de dormir y de momento alguien abre la puerta de tu cuarto. Brincas del susto, para luego darte cuenta de que era tu pareja que acaba de llegar. No hizo ruido cuando entró a la casa y como no lo percibiste, no sabías que estaba allí.

En este escenario, primero reaccionaste ante un estímulo sensorial de posible peligro (alguien abriendo la puerta) y después te diste cuenta de que era tu ser querido y te relajaste. Como puedes ver, el cuerpo no se espera a entender el origen de un estímulo sensorial para reaccionar, el cuerpo reacciona y después interpreta.

El ejemplo contrario sería el de un estímulo mental que detona una reacción del cuerpo. Observa qué reacciones involuntarias percibes en tu cuerpo cuando piensas en un ser querido y luego observa qué pasa cuando piensas en algo negativo o que no te gusta. Cuando piensas en algo negativo, en diferentes partes de tu cuerpo vas a sentir contracción. En cambio, si piensas en un ser querido o en tu mascota, en diferentes partes de tu cuerpo vas a sentir expansión. El cuerpo se expande cuando se siente a salvo y se contrae cuando se siente amenazado.

Esto nos interesa porque la contracción y expansión están relacionadas con el permiso inconsciente que te das a ti misma para obtener algo. Si algo no se siente seguro para tu cuerpo no importa cuánto lo desées, ningún esfuerzo intelectual puede convencer a tu cuerpo de avanzar hacia allá. Por eso, para manifestar algo nuevo es necesario asociar la meta con la sensación seguridad, para que tu organismo te ayude a avanzar hacia allá.

Si tienes dudas, escríbeme aquí.

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