fbpx
Lección 4

Cómo manifestar lo nuevo

MANIFESTAR ALGO NUEVO O DESCONOCIDO

Aunque todavía no llegamos al paso a paso de la manifestación somática, te quiero pintar el siguiente panorama para que puedas construir expectativas claras y realistas sobre cómo se verá tu trabajo personal durante las siguientes semanas o meses.

Desde mi punto de vista, sólo hay una fórmula para manifestar deseos grandes o experiencias nuevas a tu vida y es esta: estabilizar, avanzar, procesar. Estabilizar, avanzar, procesar. Estabilizar, avanzar, procesar… Así sucesivamente, hasta que llegues a tu meta. Te explicaré cada uno a continuación.

 

I. Estabilizar

¿Recuerdas lo que mencioné sobre la línea de verde y las respuestas de supervivencia? En este primer paso, tu prioridad es estabilizar tu sistema nervioso para que puedas tolerar el tomar acción. Si tu cuerpo está trabado en una respuesta de supervivencia, puede resultarte muy difícil tomar acción y sostenerla.

Para estabilizar tu organismo, la pregunta clave siempre es: ¿Qué necesito?

Solo tú conoces tus necesidades, sólo tú sabes qué necesitas en cada momento. Para darte una idea, en términos generales, si estás muy arriba, hay que bajar. Si estás muy abajo, hay que subir. Poco a poco te irás conociendo y sabrás cuándo necesitas qué actividad. Aquí te pongo una lista de sugerencias según la respuesta de supervivencia en la que estés:

 

RESPUESTAS MOVILIZADAS

Si estás atorada en alguna reacción movilizada (pelea o huida) tal vez sientes urgencia por actuar, tienes prisa, sientes que el tiempo se te va, que la vida se te va, estás lista para pelear o explotar, sientes enojo, intolerancia, y demasiada energía movilizada en tu sistema (como cosquillitas en el cuerpo). En ese caso, antes de tomar acción, las prácticas de estabilización sugeridas son las siguientes:

  • Ejercicios de quietud (contemplación, ocio o meditación)
  • Ejercicios de respiración
  • Chanting (rezar mantras)
  • Vocalizar
  • Oler hierbas de olor o esencias naturales
  • Grounding (pisar la tierra descalza)
  • Hiking (caminata en la naturaleza)
  • Movimiento físico regular a intenso (sin excederte)
  • Reír
  • Pararse con una buena postura

 

RESPUESTAS INMOVILIZADAS

Si estás atorada en alguna reacción inmovilizada (congelación o repliegue) tal vez te sientes apagada, desganada, desmotivada, desilusionada, sin ánimos de hacer nada, sin idea de qué hacer para avanzar, triste, aletargada, etc. En ese caso, antes de tomar acción, las prácticas de estabilización sugeridas son las siguientes:

  • Actividad física suave
  • Limpiar tu espacio (lavar el baño, limpiar tu clóset)
  • Abrazar a un ser querido, mascota o árbol
  • Cantar (mejor si es música que te gustaba de niña)
  • Pasear en la naturaleza
  • Oler hierbas de olor o esencias naturales
  • Socializar
  • Bailar
  • Reír
  • Ejercicios de respiración

Toma en cuenta que al bajar del parasimpático a la línea verde vas a cruzar por el sistema simpático. Si al hacer las prácticas sientes en tu cuerpo energía movilizada (cosquillitas en el cuerpo), esto significa que vas bien. Continúa la práctica para cruzar el simpático hasta llegar a la línea verde. Dale tiempo a tu organismo de bajar.

II. Avanzar

¿Recuerdas que al principio de este curso te hablé sobre las “pistas” o llamados intuitivos? Aquí es donde hay que poner en acción tus receptores psíquicos y tu intuición.

Tus receptores psíquicos son como antenas con las que recibes pistas del Universo. Cada quien tiene desarrollados diferentes receptores. Es tu tarea autoconocerte para saber de qué formas recibes mejor las pistas del Universo. En este curso introductorio no voy a profundizar en el tema, pero para darte una idea, los mencionaré brevemente:

  • clariaudiencia: capacidad de recibir mensajes de forma auditiva (palabras o frases específicas).
  • clarividencia: capacidad de ver imágenes mentales que significan algo.
  • clarisensibilidad: capacidad de sentir o percibir mensajes.
  • claricognición: saber cosas. Recibir “downloads”.
  • clariolfato: oler mensajes u oler olores cuando no los hay.

Conocer esta información te sirve para confiar más en los mensajes que recibes y para ejercitar tu intuición. Si en este momento no conoces tu receptor psíquico dominante, puedes elegir el que te llame más la atención y desarrollarlo intencionalmente. De cualquier forma yo te sugiero utilizar los siguientes criterios al tomar acción:

    • Evita realizar tareas porque las “tienes que hacer” y prioriza las tareas que quieres hacer.
    • Si hay tareas que sí tienes que hacer, hazlas; pero deja espacio disponible para las que quieres hacer.
    • Si recibes un llamado intuitivo que no tiene sentido, como ir a un lugar específico en un día específico, considera hacerlo.
    • Si recibes el mismo mensaje desde diferentes fuentes, considera darle seguimiento.
    • Muchas veces los primeros mensajes que recibimos tienen que ver con nuestro autocuidado. El autocuidado es crucial. Si recibes el mensaje de unirte al gimnasio, cambiar tu alimentación o hacer otro ajuste relacionado con tu bienestar físico, priorízalo.
    • A veces, después de los mensajes de autocuidado, uno recibe llamados a la autoexpresión. Si recibes el deseo de realizar alguna tarea artística o creativa, considera darle seguimiento.

Como nota final, si la cosa que estás siendo llamada a hacer te causa resistencia, procesa la resistencia y luego toma acción.

III. Procesar

Este paso es muy parecido al primero, solo que aquí vas a procesar la energía de supervivencia que quedó en tu sistema tras haber tomado acción.

Tal vez la pista que recibiste fue mandar un correo a tu jefa pidiendo un aumento. Esto es algo que habías estado resistiendo pero te decidiste a hacerlo siguiendo las sugerencias de este curso. Para prepararte, fuiste al gym para procesar tu energía movilizada, te diste una ducha larga para relajarte, te untaste mil cremas que huelen rico para traerte al presente, te tomaste un tecito de lavanda mientras contemplaste tu espacio, escribiste el correo desde un lugar aterrizado y seguro, y lo mandaste.

Todo bien hasta que te das cuenta de lo que acabas de hacer. Esto te causa ansiedad (energía movilizada), te hace dudar de lo que hiciste y te quedas con la sensación de querer esconderte debajo de una piedra (congelación). Esa energía de supervivencia residual, es lo que hay que procesar.

¿Cómo procesamos la energía residual de nuestro sistema? Siempre la pregunta clave es ¿Qué necesito? ¿Necesito desahogarme? ¿Moverme? ¿Hacer una pausa? ¿Divertirme? ¿Brincar?¿Dormir?

Solo tú tienes acceso a tus necesidades, pero para darte una idea, puedes utilizar los criterios del punto uno (estabilizar) para procesar o metabolizar la energía residual que quedó en tu organismo. Si la energía es movilizada, las prácticas de quietud te ayudarán a bajar. Si la energía es inmovilizada, las prácticas de movimiento te ayudarán a subir.

 

 

CÓMO DEJAR DE MANIFESTAR LO VIEJO

Este mismo proceso de tres pasos también aplica para dejar de manifestar lo conocido o “viejo”; es decir, para desconectar las conexiones neuronales que ahora dictan el transcurso de tu vida.

Para dejar de manifestar las mismas cosas, hay que hacer casi lo mismo, solo que en el paso 2 (tomar acción) hay que conscientemente elegir una acción que cultive lo opuesto a lo que manifiestas ahora. Por ejemplo, si constantemente peleas con tus seres queridos, en el paso 2 elegirías acciones que cultiven la paz. Si manifiestas carencia de recursos económicos, en el paso dos elegirías acciones que cultiven la prosperidad.

Todo lo nuevo o desconocido para tu sistema será sumamente difícil de sostener. En el sostener (en el elegir no pelear, no gastar de más, no crear drama) está la clave del cambio. Respira la incomodidad de no responder como siempre; respira la incomodidad de no recurrir a los mismos patrones de conducta. Respirar la incomodidad de lo diferente modifica las predisposiciones biológicas y mentales de tu organismo.

 

EN CONCLUSIÓN

Tu trabajo de manifestación somática consistirá de microprácticas diarias que te ayuden a subir o bajar conscientemente de un sistema a otro mientras normalizas nuevas conductas. Detrás de este trabajo, tu misión será siempre la misma: manipular las respuestas de tu sistema nervioso para normalizar lo desconocido, el cambio y el bienestar.

Al principio, esto puede resultarte difícil, pues estarás trabajando con las respuestas involuntarias de tu cuerpo. Conforme lo practiques, te será cada vez más fácil, pues te conocerás mejor y sabrás qué prácticas te resultan más efectivas. Eventualmente, experimentarás más flexibilidad al cambio y más apertura a lo desconocido.

 

Si tienes dudas, escríbeme aquí.

error: Content is protected !!